Capítulo 73
Nueve horas después, Patricia bajó en la terminal de autobuses de Belo Horizonte, Minas Gerais. Su cuerpo le dolía por el largo viaje, y el cansancio pesaba, pero no tanto como la angustia que habitaba en su pecho.
Entró en la terminal casi en silencio, yendo directo al baño. Necesitaba lavarse la cara, respirar. Aunque no tenía hambre, sabía que necesitaba comer algo, no por ella, sino por los pequeños corazones que latían dentro de sí.
Frente al espejo, se echó agua en la cara, re