Capítulo 95
Con cada piso que bajaba en el ascensor, la imagen de Estela cayendo volvía como una pesadilla en su mente. El sonido de su cuerpo golpeando el suelo aún martilleaba sus oídos.
Cuando llegó al vestíbulo, el tiempo pareció ralentizarse.
Algunas personas estaban allí, en estado de shock, paralizadas. La recepcionista del turno de noche sostenía el teléfono con manos temblorosas, la voz quebrada al hablar con emergencias:
— Sí… ella cayó… creo que está muerta. Estamos en el edificio Av