Capítulo 65
Al día siguiente, después del amanecer, Augusto y Rafael salieron juntos de la mansión, más temprano de lo habitual. El movimiento en la casa se volvió más silencioso con la ausencia de los dos, y Patrícia, aunque intentaba mantener la serenidad, sentía una opresión incómoda en el pecho.
La idea de quedarse sola mientras su marido viajaba a otro estado no la tranquilizaba, especialmente ahora que llevaba una vida en su vientre.
Después del desayuno, intentando alejar los pensamiento