Capítulo 34
Patrícia sintió el agua tibia deslizarse sobre su piel mientras se bañaba, permitiéndose relajarse después de un día lleno de sorpresas. El paseo en el parque, el almuerzo, el momento inesperado de complicidad con Augusto... Todo parecía surrealista, como si su vida hubiera dado un vuelco que no alcanzaba a comprender completamente.
Al salir del baño, se secó con calma y escogió un vestido ligero y fresco, acompañado de sandalias cómodas. Lista, bajó con una sonrisa en los labios, a