Capítulo 21
La cena transcurría tranquila hasta que Richard, el mayordomo, apareció para inspeccionar los últimos detalles y ayudar a servir el postre. Patricia eligió un bavarois de chocolate, y Augusto, distraído, pasó algunos segundos observándola comer.
Los labios de ella se cerraban suavemente alrededor de la cuchara, y un pequeño suspiro de satisfacción escapó cuando el rico sabor del chocolate se derritió en su boca. La escena era tan natural y al mismo tiempo tan... provocadora, que él