Mundo ficciónIniciar sesiónMARIO
Toda la sangre de mi cuerpo se va directo a mi polla en el segundo en que su trasero toca esa silla. Esperar medio segundo para acercarme a ella es una tortura. Especialmente con la forma en que me está follando con la mirada durante todo el trayecto. Nunca antes había deseado tanto saber qué está pensando alguien como ahora, pero tampoco soy tan estúpido como para cuestionar por qué está diciendo que sí a e







