Capítulo 87
Helena se sintió jalada y se dejó llevar por esa misteriosa y sorprendente oleada de placer que sus dedos provocaban en su interior, cerró los ojos y se perdió dentro de esas oleadas de embriagadora lujuria, su corazón latía con fuerza, no por miedo. Estaba muy lejos de eso ahora, estaba flotando en ese terreno desconocido que era James Turner, y se empujó hacia adelante, sus caderas moviéndose hacia arriba, queriendo más de él dentro de él.
De repente lo sintió retirar los dedos y