Adara dormía inquieta, se daba vueltas en la cama y acomodaba su almohada.
Afuera una criatura conocida como Troll de los avernos se movía sigilosamente. Iba hacia la torre.
Subía por ella con una agilidad increíble hasta alcanzar el balcón de los aposentos reales.
“Busca a la chica y mátala”. La voz de su ama lo controlaba. Normalmente, el balcón pasaba cerrado, pero cuando Stefano era normal abierto.
Las cortinas se remecían con el viento y Adara sentí parte del viento helado y eso lejos de re