Mundo ficciónIniciar sesiónNadia llegó a dejar lista la cama de Emily, para su buena suerte Henry no había cumplido con la amenaza de hacerla dormir a su lado por alguna extraña razón y tampoco había vuelto a visitarla a su habitación luego de regresar de almorzar.
La mujer acomodó un par de almohadas y se acercó a extender la pijama dejando un pequeño papel doblado ba







