Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegaron al pasillo de la entrada pudieron observar a una llorosa y desgreñada Rita Hammil.
De la mujer seria y pensante que había conocido tiempo atrás no quedaba nada.
Se había colocado un uniforme de servicio para lograr tener entrada a la mansión y por fin tener la oportunidad de encararla.







