Cayo se abrió paso entre la multitud y caminó hacia las escaleras.
Todas las cámaras de los reporteros giraron hacia él.
—¡Don Falcón! ¿Cómo responde a estas acusaciones?
—¿De verdad va a abandonar a su propio hijo?
—¿La familia Falcón enfrenta una crisis de sucesión?
Cayo los ignoró a todos, subió directamente hasta donde estaba Livia y la miró desde arriba.
—Basta.
Su voz no fue fuerte, pero bastó para silenciar a toda la multitud.
—¿Ya terminaste con este espectáculo?
Livia apretó al bebé con