Capítulo 41 — Se había enamorado de ese hombre.
Los días se volvieron esencialmente hermosos, Máximo se había convertido en todo un caballero y en el hombre con el que, cualquier mujer soñaría.
Sin embargo, aunque Isabella no podía pedir más, muchas veces sentía miedo de que su burbuja de felicidad estallara y terminara chocando con una triste realidad.
¿Podría ser cierto?, ¿sería así para siempre o su cambio era momentáneo por qué estaban solos en su luna de miel?
Isabella observaba desde el balcón a su esposo, quien salía de la playa en