— Pero si juntos, hablamos con la abuela… — Valeria se pegó contra el pecho de Máximo. — Ella podría escucharnos…
Máximo arrugó el entrecejo con una chispa de molestia e incomodidad y Valeria se dio cuenta de que lo estaba perdiendo, la oportunidad que tanto había esperado, se le escapaba de las manos y no era así como se suponía que tenía que salir el plan.
Así que, en medio de su desespero, pensando que podría seducirlo, ella se lanzó sobre él, entrelazando sus brazos en el cuello de Máximo