Las siguientes semanas en el castillo fueron tensas. La presencia de Isabella era como una sombra constante que amenazaba con desestabilizar la frágil paz que se había logrado mantener.
Ella solía ser un gran soldado, hasta que se convirtió en doble agente ,llevando información a los humanos y viceversa.
No quería jugársela por un solo bando y por eso jugó a dos puntas, sin embargo al final decidió ser incondicional con los de su especie, porque su familia influyente se lo exigió, a cambio el