El gran salón del castillo resonaba con los gemidos de agonía de Zacarías mientras el Rey Kyllian, con su mirada fría como el hielo, observaba impasible la escena.
Zacarías, miembro del consejo vampírico y traidor a su raza al participar en el secuestro de la Reina humana Gema, se retorcía en el suelo, sus ropas rasgadas y su piel marcada por las marcas de la tortura.
Sin dudas no había esperado ser delatado tan rápido por sus propios compañeros secuaces.
Kyllian, con paso firme, se acercó len