Ana James
—Te estas tardando demasiado. — Le reclamo a la mujer que está sentada tranquilamente frente a mí, disfrutando de un café y su libertad.
— Me gusta jugar con mis presas— Me responde tranquilamente.
— No puedo seguirte dando todo el dinero que pides, Will se puede dar cuenta. — Le mande hacer un cambio de rostro y le cumplo todos los caprichos que exige, cuando debería estar viviendo bajo perfil.
—Yo no te pedí que me sacaras de allí, lo hiciste porque me necesitabas. — Me responde com