CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
El regreso de Damian junto a Ella
Las pesadas puertas de la cámara de sanación crujieron al abrirse mientras Damian entraba, con expresión oscura y agotada. El aroma de las hierbas impregnaba el aire, incapaz de ocultar el leve rastro de enfermedad que se adhería a la habitación.
Ella yacía inmóvil en la cama, su cabello plateado antes vibrante ahora opaco, la piel pálida y pegajosa. Su pecho subía y bajaba en respiraciones lentas y superficiales.
Damian se arrodilló ju