Capítulo SESENTA
Las cámaras del sanador estaban en silencio, solo se escuchaba el suave susurro de las hojas afuera y el ocasional parpadeo de la luz de las velas. Ella yacía bajo varias capas de mantas, con la piel pálida y la respiración superficial, pero estable. Su recuperación era lenta, pero era progreso.
Damian no se había apartado de su lado desde el momento en que ella abrió los ojos. Incluso ahora, estaba sentado junto a ella, sosteniendo su frágil mano entre las suyas, mientras su p