Inicio / Hombre lobo / La Chica Tímida del Alfa / Capítulo 48 — ¿Acaso me parezco a Brooke?
Capítulo 48 — ¿Acaso me parezco a Brooke?

—Me estabas provocando.

Greyson sonrió con suficiencia y le robó un beso rápido antes de seguir caminando por el pasillo.

Entrelazó sus dedos con los de Indianna y se detuvo frente a su casillero. Introdujo la combinación y abrió la puerta.

—¿Cómo sabes la combinación de mi casillero? —preguntó ella.

—No eres precisamente discreta cuando escribes contraseñas y cosas así.

Se encogió de hombros.

—Ah, casi lo olvido. Brooke quiere hablar contigo.

—¿Sobre qué?

Greyson arqueó una ceja.

—¿Y cómo demonios voy a saberlo? ¿Acaso me parezco a Brooke?

Indianna sonrió con picardía.

—¿De verdad quieres que responda a eso?

Greyson puso los ojos en blanco.

—¿Qué libros necesitas?

—Todos.

Sin decir nada más, Greyson sacó todos los libros del casillero y los guardó en la mochila de Indianna.

—Me gusta esa camiseta.

Sus dedos recorrieron suavemente el escote.

—Se ve perfectamente tu marca.

Rozó con las uñas la marca de su clavícula.

Un estremecimiento de placer recorrió el cuerpo de Indianna.

—Ay, no... se me había olvidado.

Intentó subir el cuello de la camiseta para cubrirla, pero Greyson apartó su mano de un manotazo.

—No la tapes.

Frunció el ceño.

—No me gusta.

—¿Por qué?

Indianna recordó las palabras de Brooke.

Greyson rodó los ojos al leerle el pensamiento.

—No pertenezco a nadie, Greyson.

—Pero sí.

Se encogió de hombros.

—Eres mi compañera destinada y yo soy el tuyo. Brooke todavía tiene problemas para aceptar lo que significa tener una pareja destinada, incluso después de un año.

—Ella no quiere que nadie la posea.

Ni yo tampoco.

—No eres una maldita mascota, preciosa.

Su voz se volvió firme.

—Ella es la compañera destinada de Harry y tú eres la mía. Así de simple.

—Como quieras...

murmuró Indianna antes de cerrar el casillero de un portazo.

—Vaya...

Greyson la miró divertido.

—¿Qué te hizo el pobre casillero?

—No quería cerrarlo tan fuerte.

Se encogió de hombros mientras consultaba el horario.

—¿Qué clase nos toca ahora?

—Historia.

—Pues vamos.


Indianna llevaba media hora escuchando al profesor hablar sobre la Revolución Rusa.

Ya no podía concentrarse.

El aburrimiento la estaba venciendo.

—Indie...

Greyson habló en voz baja.

—¿Puedes dejar de hacer eso?

Ella levantó la vista.

Estaba golpeando el pupitre con el bolígrafo sin darse cuenta.

—Es irritante.

Indianna sonrió.

—Perfecto.

En ese mismo instante...

¡Crack!

El bolígrafo se partió en dos.

Indianna dio un pequeño respingo y miró los pedazos sobre la mesa.

—No le estaba dando tan fuerte...

Greyson frunció el ceño.

Sin decir nada, empujó los restos del bolígrafo hasta el suelo.

—Creo que necesitas otro.


—¡Indie!

Brooke la abrazó nada más entrar en la siguiente clase.

—¿Cómo te encuentras?

—Mucho mejor.

Gracias.

—Pobrecita...

No puedo imaginar lo horrible que debe de haber sido todo esto para ti.

—Ha sido espantoso.

admitió Indianna.

—¿Y tú? ¿Cómo están las cosas con Harry?

Brooke suspiró.

—Sigue siendo un idiota.

Como siempre.

Y yo sigo soportándolo.

Como siempre.

—¿De verdad eres feliz con él?

preguntó Indianna.

Brooke guardó silencio unos segundos.

—Discutimos muchísimo...

Pero sí.

Soy feliz.

Lo quiero.

El teléfono de Indianna vibró dentro del bolsillo.

Lo sacó discretamente.

Qué tierno. Creo que voy a soltar una lagrimita.

—R

Instintivamente miró por la ventana.

El corazón comenzó a latirle con fuerza.

Odiaba la idea de que alguien la estuviera observando.

De que supiera todo lo que hacía...

Mientras ella era incapaz de verlo.

El móvil volvió a vibrar.

No me ignores, Indianna. Sería muy descortés por tu parte.

—R

¿Qué quieres?

La respuesta llegó enseguida.

La verdadera pregunta sería... ¿qué es lo que no quiero?

—R

Entonces dime. ¿Qué no quieres?

No quiero que tu estúpido compañero destinado siga respirando.

Pero no siempre conseguimos lo que queremos de inmediato.

—R

Indianna sintió un nudo en el estómago.

¿Qué te ha hecho Greyson?

Tardó apenas unos segundos en llegar la respuesta.

Para empezar... te tiene a ti.

Y él posee exactamente lo que yo quiero.

—R

Los ojos de Indianna se abrieron de golpe.

Guardó el móvil en el bolsillo justo cuando Greyson entró en el aula acompañado de Ace, Kal y Harry.

Los cuatro ocuparon los pupitres detrás de ella y de Brooke.

Solo con sentir a Greyson cerca...

Los nervios comenzaron a desaparecer.

Su presencia la tranquilizaba.

—¿Y tú con Greyson?

preguntó Brooke.

—¿Eres feliz con él?

—Yo...

Indianna dudó.

—Greyson está sentado justo detrás de ti.

La voz de Greyson sonó divertida.

—Yo tendría cuidado con lo que dices, preciosa.

—Es un idiota.

respondió Indianna.

—Me has herido.

contestó él desde atrás.

—Es desesperante.

—Gracias, preciosa.

—Y siempre tiene que salirse con la suya.

—Me conoces demasiado bien.

Indianna dejó escapar un suspiro.

—Pero...

No puedo controlar cómo me hace sentir.

—¿Feliz?

preguntó Brooke.

Indianna asintió lentamente.

—Sí.

Feliz...

Pero también...

Segura.

Tengo que admitir que soy increíble.

La voz de Greyson resonó en su mente.

Gracias por arruinar el momento.

Ha sido un placer.

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