Mundo ficciónIniciar sesión"—¿Qué pasó? —preguntó Kal, rompiendo el silencio tras media hora de viaje."
Había adivinado que Greyson no quería hablar, a juzgar por su expresión furiosa.
"—Rogue —escupió Greyson; el nombre sonaba a veneno—. Precisamente el día de su puto cumpleaños."
"—¿Qué hizo? Todo lo que escuché fue a Indianna gritando, y luego me mandaste un mensaje por el enlace mental para que manejara —dijo Kal."
"—Le mandó mensajes de texto."
"—¿Cómo demonios consiguió su número? —ahogó un grito Kal."
"—No lo sé —espetó Greyson—. No quiero pensar en eso. Solo quiero que Indie pase un buen rato fuera."
Kal asintió, y Greyson suspiró al mirar a Indianna. Tenía las mejillas hinchadas y rojas de tanto llorar. Estaba temblando mientras dormía y se veía enfermizamente pálida.
"—Se distraerá cuando lleguemos a la manada de Janson. Estará bien."
"—Es fuerte —asintió Kal."
Greyson murmuró su asentimiento y volvió a centrar su atención en su compañera.
"—Ya estamos entrando al territorio de Janson —dijo Kal después de unas horas de viaje."
Greyson asintió y sacudió suavemente a Indianna para despertarla. Ella se frotó los ojos y se acomodó hasta recargar la cabeza en el hombro de Greyson.
Buscó su mano y se la apretó con fuerza.
"—Perdón por lo de hace rato —dijo en voz baja—. No sé qué me pasó. Simplemente entré en pánico."
"—No te disculpes —dijo Greyson, trazando círculos en la palma de Indianna con el pulgar—. Tenías todo el derecho de reaccionar como lo hiciste."
"—Perdón por haberte golpeado —susurró Indianna."
"—Dije que no te disculpes —respondió Greyson y le limpió una lágrima que le caía por la mejilla—. Quiero que te relajes mientras estemos aquí. Disfruta tu cumpleaños. Olvídate de Rogue."
"—Eso es más difícil de lo que suena..."
"—Inténtalo —suplicó Greyson."
Indianna lo miró. Tomó aire profundamente y asintió.
Greyson sonrió levemente y la besó.
"—¡Llegamos! —anunció Kal."
Indianna se apartó de Greyson y miró por la ventana. El lugar le recordaba a la casa de la manada en su hogar, aunque esta casa no parecía tan imponente.
Un chico de cabello castaño claro salió de la casa mientras Greyson e Indianna bajaban del auto.
Greyson mantuvo un brazo protector alrededor de Indianna hasta que llegaron hasta el chico. Luego le dio un abrazo varonil.
"—¡Greyson! —dijo el chico alegremente—. ¿Cómo van las cosas?"
"—Janson —dijo Greyson mientras los dos hombres se separaban—. Las cosas van tan bien como pueden ir."
"—¿Todo está bien? —se preguntó Janson."
Los dos eran buenos amigos, y Janson se daba cuenta de que Greyson estaba enojado. Miró a Indianna, quien claramente había estado llorando.
"—Indie se alteró un poco en el auto —dijo Greyson, no queriendo mencionar a Rogue frente a ella."
En cuanto Indianna desvió la mirada, Greyson articuló en silencio: «Rogue». Janson comprendió de inmediato.
"—Está bien."
Indianna respiró hondo y asintió, sonriéndole a Janson con timidez.
"—Hola —dijo en voz baja."
Greyson sonrió con picardía ante su lado tímido. Recientemente, Indianna se había vuelto mucho más segura de sí misma. Lentamente iba hablando con más miembros de la manada y se sentía a gusto en casa, pero el nuevo entorno había sacado a relucir su timidez otra vez.
"—Janson, conoce a mi compañera, Indianna. Indie, él es Janson —dijo Greyson—. Es tímida con la gente nueva."
"—Es un placer conocerte, Indianna —dijo Janson, sonriendo con amabilidad—. Greyson me ha hablado mucho de ti."
Indianna miró a Greyson y arqueó las cejas.
"—¿Ah, sí?"
Greyson esbozó una sonrisa socarrona.
A ellos se unieron Kal, Ace y Oscar, otro miembro de la manada.
"—Kal —asintió Janson—. Ace, Oscar. Qué gusto verlos de nuevo, muchachos."
"—Alfa Janson —dijo Ace respetuosamente."
"—Lo mismo digo —respondió Janson."
"—¿Dónde está Ian? —se preguntó Kal."
"—Ian está lidiando actualmente con mi compañera —dijo Janson con un suspiro."
"—¿Cómo está ella? —quiso saber Greyson."
"—Es una maldita pesadilla —murmuró Janson—. Entren primero. Le pediré a alguien que lleve sus maletas a sus habitaciones más tarde."
Janson dio media vuelta y los demás lo siguieron hacia la casa de la manada. Greyson, Kal y Ace habían estado allí muchas veces y conocían el camino.
Janson los guio a través de la casa hasta la sala de estar.
Los chicos se sintieron como en casa de inmediato, sentándose en los sillones y acomodándose a sus anchas.
Indianna se sentó al lado de Greyson, quien la rodeó por la cintura con el brazo.
Greyson, ¿cuántos años tiene?, se preguntó Indianna.
La misma edad que yo. Dieciocho, respondió Greyson.
Se ve mayor, comentó Indianna. Aunque, por otra parte, tú también.
"—Espero que hayan llegado bien, chicos —dijo Janson mientras se sentaba en el mismo sillón que Greyson e Indianna."
"—Aparte de una pequeña turbulencia, estuvimos bien —asintió Greyson."
"—Indianna, quería agradecerte por venir hasta acá en tu cumpleaños —dijo Janson—. No tienes idea de lo mucho que significa para mí que estés dispuesta a hablar con mi compañera y..."
"—Espera —dijo Indianna con severidad."
Greyson arqueó una ceja, sorprendido por su audacia.
"—Antes de que sigas, espero que sepas que no voy a manipular a tu compañera de ninguna manera, y no voy a forzarle la idea de los compañeros. Con gusto hablaré con ella sobre lo que siento por Greyson y le mostraré que somos felices, pero si ella está en contra de estar contigo, no la voy a cuestionar por eso. Es su elección."
Greyson le sonrió a Indianna con picardía.
Habló como una verdadera Luna.
"—¿Tímida, eh? —se rió Janson entre dientes—. Te entiendo, Indianna."
Indianna asintió y luego se quedó en silencio, acercándose más a Greyson.
"—Eso es todo —murmuró."
Greyson se rió.
"—Y bien, Jan, ¿dónde está esa compañera de la que tanto he oído hablar? —preguntó Greyson."
"—Encerrada en su habitación —se quejó Janson—. Negándose a salir. Intentó escaparse ayer. Otra vez."
"—¿Por qué? —se preguntó Indianna."
"—Odia la idea de los compañeros —explicó Janson—. Es humana, así que el vínculo no le afecta tan fuertemente como a un hombre lobo. Tomará mucho más tiempo para que florezca en lo que Greyson y tú sienten el uno por el otro."
"—Su familia son hombres lobo, así que está al tanto de nuestro mundo, pero se negó a aceptarlo mientras crecía. Lo único que quiere es vivir una vida humana normal, libre de hombres lobo. Estoy seguro de que te puedes imaginar lo feliz que se puso cuando descubrió que éramos compañeros."
Se escuchó un grito desde algún lugar en la planta alta, seguido de un fuerte estruendo. Indianna dio un brinco, ya que su oído sensible captó el ruido fácilmente.
"—¡Lárgate, perro feo! —gritó una voz femenina."
Sus insultos poco a poco se hicieron más claros.
"—¡Bájame ahora mismo! ¡Te voy a matar, engendro! Ian, te voy a..."
Un hombre de cabello rubio cobrizo entró a la habitación, cargando a la chica que gritaba sobre su hombro. De pronto la dejó caer sobre el sillón al lado de Janson, cortando su última frase.
Ella intentó levantarse de prisa, pero Janson le agarró la muñeca y la atrajo hacia su lado.
La chica lo fulminó con la mirada antes de que sus ojos recorrieran la habitación. Se entrecerraron cuando vio a los desconocidos, y finalmente miró a Greyson e Indianna.
Ella había crecido en el mundo de los hombres lobo, aunque había intentado esconderse de él, y sabía quién era el Alfa sentado cerca. Había escuchado historias sobre su manada.
Eran fuertes, poderosos y peligrosos.
Había oído que Greyson era un hombre despiadado y horrible. No había esperado que se viera tan joven y relajado.
La chica miró a Indianna y frunzió el ceño, preguntándose cómo podía sentirse tan cómoda en presencia de un monstruo.
"—Gracias, Ian —sonrió Janson."
Su siguiente frase fue cortada por la risa de Kal.
"—¿Perro feo? —soltó una risotada Kal mientras se ponía de pie. Abrazó a Ian y le dio una palmadita en la espalda."
"—Indianna, Ian es mi Beta —explicó Janson—. Y primo de Kal."
"—Un placer conocerla, Luna —sonrió Ian e inclinó la cabeza respetuosamente."
Indianna no estaba segura de cómo reaccionar, así que simplemente sonrió con torpeza y asintió.
Todavía era extraño pensarse a sí misma como una Luna.
"—No te lo tomes como algo personal, hermano —sonrió Greyson con picardía y le dio un empujoncito juguetón a Indianna—. No se le da bien estar con gente nueva."
"—Creo que por fin se siente cómoda conmigo —sonrió Kal de oreja a oreja—. Es mi encanto, estoy seguro."
"—Sí, seguro es eso —se rió Ian y se sentó al lado de Kal."
Indianna se rió entre dientes y miró a la compañera de Janson. Era bonita, de cabello rubio largo y ojos café chocolate. No parecía mucho mayor que Indianna, y una cosa estaba clara:
No quería estar ahí.
"—Janson —dijo Indianna en voz baja—. No creo que tu compañera esté muy cómoda."
La chica miró a Indianna y frunzió el ceño.
"—Creo que agradecería estar rodeada de menos gente —continuó Indianna—. Teniendo en cuenta que no la trajeron precisamente por opción propia."
Indianna podía ver a la compañera de Janson mirándola con curiosidad, preguntándose de qué lado estaba.
"—Kal, Ace, Oscar —dijo Greyson—. Lárguense."
"—Por favor —añadió Indianna, rodando los ojos hacia Greyson."
Kal se rió entre dientes y se levantó del sillón de forma dramática.
"—Sé cuándo no nos necesitan —dijo y miró a Janson—. ¿Tienes comida?"
Janson asintió.
"—Ian les enseñará el camino."







