Mundo ficciónIniciar sesión—Hoy te vas a sentar con las chicas, ¿verdad? —preguntó Brooke mientras caminaban hacia la cafetería.
Indianna se mordió el labio y miró por encima del hombro a Greyson, que iba hablando con Harry y Kal. Luego volvió la vista hacia Brooke y asintió.
—Sí.
Brooke sonrió de oreja a oreja, enlazó su brazo con el de Indianna y prácticamente entró dando saltitos en la cafetería.
Sasha y Alice ya estaban sentadas en una mesa, comiendo una sopa de aspecto bastante extraño, llena de trocitos verdes que Indianna no tenía ninguna intención de probar.
—Antes de que preguntes, Alice ha decidido empezar a comer sano —explicó Sasha, señalando la sopa—. Me obligó a comprar esta cosa horrible.
Brooke arrugó la nariz mientras se sentaba.
—Eso no parece sopa.
Indianna tomó asiento a su lado y, al hacerlo, cruzó la mirada con Greyson. Él frunció ligeramente los labios, pero al cabo de un momento sonrió de lado y fue a sentarse en otra mesa junto a Harry y Kal.
—Pues está bastante buena —dijo Alice—. Y es saludable.
—Yo creo que me quedaré con una buena porción de pizza —respondió Sasha, apartando la sopa.
—¡Me prometiste que comeríamos sano juntas!
—Te mentí. Debes de no tener papilas gustativas si puedes comer esa porquería.
Indianna soltó una pequeña risa.
Alice hizo un leve puchero y se volvió hacia ella.
—Hace muchísimo que no vienes a clase. ¿Dónde has estado?
—Estuve enferma.
—¿Ya estás mejor?
—Eso espero...
—Indie, ¿sabes qué es lo que yo quiero saber? —preguntó Sasha con una sonrisa traviesa.
—¿Qué?
—¿Cómo es Greyson en la cama?
Indianna casi se atragantó con su propia saliva.
—Seguro que es del tipo dominante, ¿no? Espero que no sea como Cincuenta sombras de Grey, porque eso ya da miedo.
—¡Sasha! —exclamó Brooke entre risas—. ¡No puedes preguntarle eso!
—¿Y por qué no? Yo sé perfectamente cómo es tu vida sexual con Harry. A él le gusta hacerlo con intensidad, cariño.
Brooke se puso roja como un tomate, provocando que Sasha sonriera aún más.
—Dios mío...
—Ahora yo también tengo curiosidad —comentó Alice, inclinándose hacia Indianna.
—No sabría decirte cómo es Greyson en la cama.
La boca de Sasha se abrió de par en par.
—¿Quieres decir que todavía no habéis tenido sexo?
—No.
—¿Y él no lo ha intentado?
Indianna negó con la cabeza.
—Indianna no es como las otras chicas con las que estuvo Greyson. Él se preocupa por ella, cosa que no hacía con las demás —intervino Brooke.
Indianna frunció el ceño.
¿Estaba... celosa de aquellas "otras chicas"?
Sabía que ya no estaban con Greyson.
Pero lo habían estado.
—Él nunca me obligaría a hacer algo así —dijo con firmeza—. Si lo intentara, dejaría de tener pelotas.
Sasha y Alice soltaron una carcajada justo cuando Violet llegó a la mesa.
—Creo que he llegado en el momento menos indicado.
Levantó una ceja al mirar al grupo.
—Indianna todavía no se ha acostado con Greyson —anunció Sasha—. Y todas estamos bastante sorprendidas.
—Eso sí que es inesperado —asintió Violet—. Normalmente él se acuesta con ellas y desaparece.
—Entonces... ¿estoy saliendo con un mujeriego?
—Con un ex mujeriego —corrigió Brooke encogiéndose de hombros—. Lo siento, cielo, pero antes era un auténtico fuckboy.
—Parece que Indie logró domesticar al lobo —bromeó Sasha.
—¿Cómo puedes soportarlo? —preguntó Alice—. Todo ese grupo está lleno de idiotas. Kal es mi hermano y ni siquiera yo lo aguanto. Dicen que Greyson es el peor de todos.
—¿El peor en qué sentido?
—Malhumorado, agresivo, intimidante... En resumen, un completo imbécil.
Indianna se mordió el labio.
—Es irritante y un idiota, sí, pero...
Suspiró.
—Simplemente... es Greyson.
Giró la cabeza para mirar a Brooke.
Pero Brooke ya no era Brooke.
Era Kal.
—¿Qué se siente al poder ver dentro de su cabeza? —preguntó Kal con una sonrisa burlona—. Seguro que te encanta cuando se está duchando.
—Tío, eso da muchísimo miedo.
Las palabras salieron de la boca de Indianna...
Pero no eran suyas.
Eran...
¿Las de Greyson?
Intentó girar la cabeza, pero su cuerpo no respondió.
Algo iba mal.
Su cuerpo no se sentía como el suyo.
Era como si estuviera incompleta.
Su mente estaba nublada y tenía la extraña sensación de estar viendo el mundo...
A través de los ojos de otra persona.
A través de los ojos de Greyson.
—Entonces me estás diciendo que cuando Indianna está completamente desnuda, pasa delante de un espejo o mira hacia abajo... ¿tú no miras? —insistió Kal.
—Te agradecería que dejaras de hablar de mi compañera desnuda.
La voz seguía saliendo de sus labios, pero pertenecía a Greyson.
—Y no, no miro. ¿Qué demonios crees que soy? Ella necesita privacidad. Sí, soy... controlador, pero no soy un imbécil que invade su intimidad aprovechándose de que ella no se da cuenta. Solo la veré de esa manera cuando ella esté preparada.
—¿Entonces todavía no te has acostado con ella?
—No.
—¿Quieres hacerlo?
Greyson soltó una breve risa.
—Claro que sí. Más que nada.
Pero no puedo.
No hasta que ella esté preparada.
Cuando ocurra...
Será porque ella así lo quiera.
—Es muy tímida —comentó Kal encogiéndose de hombros—. Quizá por eso todavía no quiere.







