Mundo ficciónIniciar sesiónIan guio el camino y, pronto, solo Greyson e Indianna se quedaron con Janson y su compañera.
"—Así que —dijo Greyson—, asumo por las miradas asesinas que me está lanzando tu compañera que sabe quién soy."
"—Olivia —espetó Janson—. Un poco de respeto."
"—¿Por qué debería respetar a un monstruo? —Olivia se encogió de hombros."
Greyson se tensó.
"—Olivia, no estoy de humor para insultos —advirtió Greyson—. O hablas con respeto o te quedas con la boca cerrada."
Olivia pareció desconcertada y tragó saliva, pero no dijo nada.
"—Olivia, ellos son Greyson y su compañera, Indianna —dijo Janson—. Si eres algo menos que amable con ellos, no me va a hacer ninguna gracia. Greyson, Indianna, ella es mi compañera, Olivia."
"—Un placer —dijo Greyson con sarcasmo."
¡Greyson, sé amable!, lo regañó Indianna. Es evidente que ella no quiere estar aquí. No la puedes culpar por actuar así.
Me llamó monstruo, cariño, gruñó Greyson.
Todo lo que ha oído son historias, dijo Indianna. Demuéstrale lo contrario.
Indianna le sonrió con amabilidad a Olivia.
"—Así que, Olivia, escuché que eres una compañera bastante problemática —dijo Greyson."
"—Yo escuché que eres todo un asesino —contestó Olivia de inmediato."
Indianna le tomó la mano a Greyson cuando él se tensó.
"—¿Toqué una fibra sensible? —preguntó Olivia."
Indianna le frunzió el ceño a Olivia.
"—Olivia, ¿podemos hablar? —preguntó Indianna suavemente—. ¿Solo nosotras dos?"
"—Indie —dijo Greyson, negando con la cabeza."
"—A solas —añadió Indianna, mirando a Olivia."
Indianna comenzó a ponerse de pie. Olivia entrecerró los ojos, pero asintió.
"—Cariño..."
"—Greyson, ponte al día con Janson y déjanos hablar —dijo Indianna con firmeza."
Le acarició suavemente la mejilla con el pulgar.
"—¿De acuerdo?"
Greyson apretó la mandíbula y le dirigió a Olivia una mirada fría, pero asintió.
"—¿Hay algún lugar privado a donde podamos ir? —preguntó Indianna."
Olivia asintió y guio el camino fuera de la habitación.
"—¡Ni intentes escapar, Olivia! —gritó Greyson mientras las chicas salían—. Por si no te diste cuenta, mi compañera es una mujer lobo y puede atraparte fácilmente."
Olivia dio un tropezón, se detuvo en seco y miró a Indianna en shock.
"—¿Tú? ¿Una mujer lobo?"
"—Tampoco es que haya saltado de alegría cuando me enteré —murmuró Indianna."
"—Eres una chica."
"—Lo soy —asintió Indianna."
Olivia las guio hacia afuera, bajo la cálida luz del sol. Se sentaron en una banca fuera de la casa de la manada, y Olivia se giró hacia Indianna.
"—¿Cómo es eso posible? ¡Las chicas rara vez se transforman!"
"—Supongo que soy rara, entonces —dijo Indianna en voz baja."
"—Tu compañero es un monstruo —afirmó Olivia con total frialdad."
Indianna arqueó las cejas ante la franqueza de Olivia.
"—Perdón... ¿qué?"
"—¿Acaso no has escuchado las historias sobre él y su manada? —preguntó Olivia."
"—No. Y la gente de su manada es encantadora."
Olivia soltó un bufido.
"—Son conocidos en todo el mundo por la despiadada matanza de hombres lobo inocentes. Es un monstruo frío y calculador, un asesino a sangre fría."
Indianna recordó cuando Greyson le había contado que él había matado. Le había dicho que solo había matado rogues para proteger a su manada.
Le creía.
Greyson era un imbécil. Era un pesado y no siempre era simpático, pero no era un monstruo.
"—No es un asesino a sangre fría —dijo Indianna—. Has oído historias, pero eso no significa que sean verdad."
"—Te tiene atrapada —suspiró Olivia—. Le creerías cualquier cosa que te dijera."
"—No —Indianna frunzió el ceño—. No estoy atrapada, y definitivamente no le creo todo lo que me dice. De hecho, es todo lo contrario. Discutimos mucho."
Olivia no parecía creerle.
"—¿Qué tienes en contra de los compañeros? —preguntó Indianna—. ¿Por qué no quieres estar con Janson?"
"—No quiero que elijan mi vida amorosa por mí. Quiero elegir con quién pasaré el resto de mi vida. Quiero elegir a mi pareja, a mi otra mitad... a la persona que amaré para siempre."
"—¿Has considerado que la persona que odias en este momento podría ser esa persona? —preguntó Indianna suavemente."
Un destello de alarma pasó por los ojos de Olivia, y negó con la cabeza.
"—No, eso no va a pasar. Jamás podría a... No. Me niego."
"—¿Por qué tienes miedo de enamorarte de él? —preguntó Indianna."
"—¡No tengo miedo!"
"—Eres como un libro abierto —dijo Indianna con franqueza—. Te preocupa terminar enamorándote de él."
"—No quiero hacerlo."
"—Son compañeros —se encogió de hombros Indianna—. No se puede negar la atracción entre dos compañeros."
"—Para mí no es tan fuerte. Soy humana. El vínculo no siempre tiene un efecto fuerte en los humanos de inmediato —dijo Olivia en voz baja—. Espero que se quede así."
"—Creo que las dos sabemos que tú sabes que eso no va a pasar —dijo Indianna."
"—Deja de hablarme —dijo Olivia con dureza."
Por lo general, los modos tan bruscos de Olivia habrían ofendido a Indianna, pero podía leerla con facilidad.
"—No eres una mala persona —dijo Indianna—. Solo eres grosera para hacer que la gente te deje en paz. Sé que no lo dices en serio."
"—Janson te trajo aquí para manipularme y hacer que me enamore de él. Eso no va a pasar. Tal vez tú hayas caído con Greyson, pero yo me niego —dijo Olivia con terquedad."
"—Olivia, acepté venir aquí, pero dejé muy en claro que no te impondría la idea de los compañeros. Yo tampoco quería ser la compañera de Greyson cuando recién me enteré de lo de los hombres lobo. Sé lo que se siente que te fuercen a una situación de la que lo único que quieres es salir corriendo."
"—Dije que hablaría contigo sobre Greyson y yo, que te explicaría por lo que hemos pasado y que sería sincera contigo. Olivia, si de verdad no quieres ser la compañera de Janson, no me opondré. Al final del día, es tu decisión."
Olivia comenzó a quebrarse lentamente frente a Indianna. Se le llenaron los ojos de lágrimas y su postura ruda comenzó a desmoronarse.
"—Solo quiero una vida normal. ¡Crecí rodeada de hombres lobo y no quiero vivir en este mundo! ¡Solo quiero ser una humana normal!"
Olivia comenzó a llorar en silencio.
"—¡No quiero un compañero! ¡No quiero nada que me ate a este mundo!"
Indianna no sabía qué hacer. No se le daba bien estar con gente que lloraba, especialmente con chicas que casi no conocía.
Tras unos momentos de duda, Indianna abrazó a Olivia y le ofreció un hombro sobre el cual llorar.
Literalmente.







