Mundo ficciónIniciar sesión—Déjame en paz.
*Toquecito.*
—Vete.
*Toquecito.*
—¡Ya basta!
*Toquecito.*
—¡Déjame en paz, ya!
*Toquecito.*
—¡Greyson, vete a la m****a!
El grito de Indianna silenció el salón de clases, y sus ojos se abrieron de par en par al ver que todos la estaban mirando. Greyson simplemente enarcó las cejas divertido, y su sonrisa socarrona se amplió cuando Indianna lo fulminó con la mirada.
—Indianna, puede que Greyson sea bastante molesto, pero creo que tu elección de palabras fue un poco explícita —dijo Kirstie, dándose la vuelta desde donde estaba escribiendo en el pizarrón.
—Lo siento, no quise gritar —murmoró Indianna.
—Greyson, pasa al frente —ordenó Kirstie—. Está claro que ustedes dos no saben comportarse cuando están juntos.
Greyson entrecerró los ojos ante el tono condescendiente de Kirstie y se quedó sentado.
—Ahora —dijo Kirstie—. No cuando a ti se te antoje.
Greyson apretó los dientes y se puso de pie, ignorando la sonrisa autosuficiente de su hermana. A ella le encantaba poder decirle qué hacer en una institución donde él no era el jefe.
Greyson caminó hacia la parte delantera del salón y la clase comenzó de nuevo. El arrebato de Indianna quedó rápidamente en el olvido.
*No había necesidad de gritar, cielo.*
*No había necesidad de estarme picando a cada rato*, contestó Indianna.
*Me estabas ignorando todo el tiempo*, dijo Greyson.
*Porque estoy enojada contigo.*
*¿A poco no habíamos dejado eso claro ya?*, pensó Greyson. *Aunque con gusto regresaría a esa oficina vacía para revivir esa hermosa "discusión" que tuvimos.*
La cara de Indianna se puso roja como un tomate, y Greyson se giró para dedicarle una sonrisa socarrona.
*Cállate.*
*Te ves tierna cuando te sonrojas.*
*¡No me estoy sonrojando!*, espetó Indianna.
Greyson sonrió para sus adentros.
*Cielo*, dijo él, *de verdad lo siento. En serio.*
*Sé que sí, Greyson*, Indianna se encogió de hombros.
*¿No vamos a hablar de lo que pasó hace rato?*
*No hay nada de qué hablar*, murmoró Indianna.
*Indie, tuviste tu primera experiencia íntima en una oficina abandonada de la escuela. Estoy seguro de que no te esperabas eso.*
*Pues no.*
*¿Estás bien con eso?*
*No lo habría hecho si no me hubiera sentido cómoda*, dijo Indianna. *Como dijiste, la primera vez es difícil. Más vale recordar los momentos mejores.*
*¿Así que estás sugiriendo que vamos a volver a hacerlo?*, dijo Greyson con suficiencia.
*Yo no dije eso...*
*Lo insinuaste, cielo*, Greyson sonrió con picardía para sus adentros. *Además, ni siquiera estuvo tan mal.*
*¿Tan mal?*, repitió Indianna.
*Para ti*, dijo Greyson. *Obviamente te dolió, pero después de un rato parecía que lo estabas disfrutando.*
*No hablemos de esto, Greyson.*
*Está bien, hablemos de la pelea. ¿Sigues molesta conmigo?*
*Sí.*
*Está bien, déjame replantear eso, porque casi siempre estás molesta conmigo, incluso cuando no estamos peleando*, murmoró Greyson. *¿Me vas a perdonar?*
*No.*
*¿Cuándo lo harás?*
Indianna apretó los dientes y suspiró.
*¿Vas a empezar a tratarme como a una igual?*
*En la medida de mis posibilidades.*
*¿Igual o no, Greyson?*, volvió a preguntar Indianna.
*No puedo simplemente apretar un botón y convertirme en una persona diferente, Indie. Pedirme que no sea controlador y exigente es como si yo te pidiera que no seas tímida con la gente nueva. Es difícil cambiar. Así soy yo.*
*Nací y me crié como un Alfa. Nunca tuve a un igual. Todos siempre estuvieron por debajo de mí, recibiendo mis órdenes. Fue la educación que recibí y no puedo cambiar eso de la noche a la mañana, así como tú no puedes dejar de ser tímida con la gente así nada más. Así soy, cielo. Puedo hacer mi mayor esfuerzo por tratarte diferente, pero no va a haber un cambio radical de un día para otro.*
Indianna pudo escuchar un tono suplicante en la voz de Greyson. Quería que lo perdonara.
Pero...
Podía hacerlo sudar un poco más.
Indianna vio cómo Greyson se tensaba en su asiento y sonrió con picardía para sus adentros, ignorándolo y prestándole atención a Kirstie durante el resto de la clase.
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La mirada de Indianna recorrió la cafetería y frunció el ceño al ver a Stacy. La marca en su clavícula estaba completamente a la vista, y un escalofrío le recorrió el cuerpo a Indianna al pensar en Rogue.
—Necesito hablar con Stacy —dijo Indianna, disculpándose con las chicas.
—Indie, ¿estás segura de que quieres hablar con ella? —Brooke frunció el ceño.
Indianna asintió. —Ahorita vuelvo.
Se puso de pie y atravesó la cafetería hacia donde Stacy estaba sentada con sus amigas. Indianna podía sentir los ojos de Greyson clavados en ella, así que tomó aire profundamente, intentando concentrarse en caminar a un ritmo humano normal y sin pensar en él.
—Indie —dijo Stacy, levantando la vista de su teléfono al notar la presencia de Indianna.
Indianna no pudo evitar preguntarse si le habría estado mandando mensajes a Rogue.
—¿Te puedo ayudar en algo?
—Necesito hablar contigo —dijo Indianna.
—¿Puede esperar, linda? Estoy hablando con alguien importante en este momento —dijo Stacy, haciendo un gesto hacia su teléfono.
—Stacy, por fa...
—Ay, Dios, Indianna, quiere que la dejes en paz.
Una voz molesta y familiar interrumpió a Indianna. Se giró para ver a Kimberly.
*Parece que el escuadrón de zorras tiene una nueva integrante*, dijo Greyson en la cabeza de Indianna.
—Kimberly, no estoy hablando contigo —dijo Indianna.
—Y tampoco estás hablando con Stacy, así que te puedes ir —se encogió de hombros Kimberly.
—Esto no te incumbe, Kimberly —dijo Indianna con calma.
—Si estás molestando a mis amigas, sí me incumbe, así que lárgate a la m****a, perra —se burló Kimberly.
—¿Cómo dijiste? —Indianna ahogó un grito.
—Perdón, Indie. Kimberly es nueva por aquí y no sabe cómo comportarse con distintas personas —dijo Stacy, girándose hacia Kimberly—. Kimberly, ella es Indie. Ella es una excepción. Somos amables con ella y horribles con todos los demás.
Kimberly entrecerró los ojos hacia Indianna.
—Sé perfectamente quién es.
—Por desgracia —suspiró Indianna.
—¿Cómo?
—Vivo con ella. Me robó mi recámara —espetó Kimberly.
—Dios, eres tan infantil —dijo Indianna entre dientes, sacudiendo la cabeza—. Vive con Greyson. Son primos.
—¿Le robaste su recámara? —preguntó Stacy.
—No —suspiró Indianna—. Kimberly, no entiendo por qué no te caigo bien y la verdad me da igual. Así que por favor, no me hables. Stacy, ¿qué hay de nuestra plática?
Stacy volvió a mirar su teléfono y sonrió antes de alzar la vista hacia Indianna.
—Jason te manda saludos —dijo Stacy, e Indianna se tensó.
—¿Te estás texteando con él? ¿Ahorita? —susurró Indianna.
—Todo el tiempo —sonrió Stacy.
Se levantó y caminó hacia una mesa vacía. Indianna la siguió y se sentó frente a ella.
—Me dijo que ya te transformaste —dijo Stacy.
—¿Cómo sabe eso? —preguntó Indianna.
—Lo sabe todo sobre ti —dijo Stacy—. Le importas mucho, linda.
—Casi me mata.
—Pero sobreviviste. Él sabía que lo harías —se encogió de hombros Stacy.
—Stacy, necesito respuestas. ¿Cómo es que lo sabe todo de mí?
—No te puedo decir.
—¿Por qué no? —exclamó Indianna.
—Simplemente no puedo —se encogió de hombros Stacy.
Indianna suspiró y sacudió la cabeza. —Tengo miedo.
—Eres fuerte —dijo Stacy de pronto.
—¿Qué?
—Has cambiado. Ahora eres más fuerte.
—Bueno, es que soy una hombre lo—







