Anne se encontraba en el jardín, acababa de terminar de hablar tanto con Evan como con Rose. Alexander se acercó a su esposa, observando cómo los dos chicos regresaban a la biblioteca.
—¿Cómo va el trabajo? —preguntó mientras se inclinaba para besar a su esposa en los labios—. Veo que tienes mucho mejor color, y eso me da gusto. Anne, quiero proponerte algo... no será ahora, será cuando tengamos al bebé en nuestros brazos —dijo Alexander.
Anne levantó la mirada y le sonrió al hombre.
—¿Qué me q