Sospechas, charlas y más (1era. Parte)
El mismo día
Bagdad
Yassir
Alguien dijo una vez que aferrarse a lo imposible es un acto suicida, pero yo creo que lo verdaderamente imposible es pedirle al corazón que calle. Nadie nace preparado para soportar el peso de noches silenciosas, frías, donde la soledad se convierte en compañía forzada. Ante eso, el alma se rebela, lucha con uñas y dientes por aquello que la enciende, aunque todo esté en contra, aunque la razón lo condene.
No se sobrevive de gestos vacíos ni de promesas que se deshac