Sospechas, charlas y más (2da. Parte)
El mismo día
Bagdad
Latifa
Más allá de las razones que pudieran empujar a un hombre al matrimonio, todos terminan por ceder a lo mismo: al deseo, al instinto, a esa urgencia que los devora apenas caen las sombras de la noche. Ninguno se resiste, ninguno puede. Es su naturaleza, su gloria y su defecto. Pero Yassir… él me negó hasta eso. Fue como escupirme en la cara.
Desde el primer día me lo dejó claro con una brutalidad que aún me quema: solo se casaba conmigo por la voluntad moribunda de su m