Dolor, rabia y decepción (2da. Parte)
El mismo día
Bagdad
Latifa
Emboscar no es solo esperar; es un arte que exige calcular cada respiración, leer cada titubeo, anticipar cada pensamiento. Se necesita paciencia, fría y meticulosa, y un conocimiento profundo del miedo y la vulnerabilidad del otro. No basta con verlo tambalear; el verdadero placer está en reducirlo a un estado de impotencia, verlo arrastrarse como un insecto, incapaz de levantar cabeza, incapaz de herirte, incapaz siquiera de defenderse. Esa impotencia ajena se convi