Una vieja falsa. 🤨
Aitiana
El momento en que Dorotea me vio, su rostro se tensó y, aunque intentó disimularlo, el miedo en sus ojos era evidente.
—Él es mi padre… Es papá… — Exclamó Laria con evidente entusiasmo, y yo me quede sin saber muy bien qué decir más al ver que ese señor venía con mi madre.
Me limité a observarla en silencio, sin ninguna intención de suavizar la tensión del encuentro.
—Muy buenas tardes. Usted, ¿quién es, señorita? —preguntó el hombre de porte serio, pero con una expr