Capitulo 64.
Tranquilidad
🫠
Aitiana
Mi corazón latía con tanta fuerza que sentía que en cualquier momento se saldría de mi pecho. Abrí los ojos y vi a Xavier abrazándome con fuerza. Su brazo estaba herido, pero su rostro reflejaba una calma inquietante, como si el dolor no le importara en lo absoluto.
Entonces la vi.
Esa mujer desquiciada gritaba fuera de sí, con el rostro desencajado por la ira. Sus ojos reflejaban odio puro, y a pesar de que estaba herida en el brazo y la pierna, seguía maldiciéndome