69: El Anuncio.
Dos horas más tarde, William convocó a todos los empleados de la mansión en el salón principal. Margaret, Ana, Jack, Jackson, Logan, los jardineros, los cocineros, los guardias. Más de treinta personas nos miraban desde el recibidor y la escalera, con expresiones que iban desde la curiosidad hasta la preocupación. Sabían que algo grande estaba pasando. Llevaban días viendo cómo nos encerrábamos en la oficina, cómo los abogados iban y venían, cómo la tensión crecía como una planta venenosa en el