Cap. 23
LA CAMPESINA
Es Amor.
La puerta se cerró con un golpe suave. Me quedé en medio de la habitación, temblando, con los dedos aún aferrados al marco de la ventana, escuchando cómo sus pasos se alejaban por el pasillo.
Bajé la vista hacia el jardín. Lucy seguía allí, corriendo entre los árboles, ajena a todo. A Laura, a la mudanza, al peligro que acechaba. Y, sobre todo, ajena a lo que acababa de pasar entre su padre y yo.
“Es amor.”
Las palabras de William resonaban en mi cabeza como una ca