107: El Regreso de la Muerte.
Narrado por William.
La noche se había vuelto más oscura de lo habitual, como si las estrellas hubieran decidido apagarse una por una para no ser testigos de lo que estaba por venir. El viento helado de marzo azotaba los cristales de la mansión con una furia que parecía anunciar algo terrible, algo que ningún corazón podría soportar. A mi lado, Helena respiraba tranquila, con Lucy acurrucada entre nosotros, su pequeño cuerpo tibio y su mano todavía enredada en la mía. El bebé se movía dentro de