Capítulo 7
La sonrisa de Liliana me atravesó como una daga en el alma, era cínica y burlona, sintiendose ganadora de mi rendición.
No le importaba nada, ni mamá y mucho menos yo, el infierno en el que nos hundía podía ser el final de nuestra familia.
Solo su maldito capricho era lo que importaba.
—¿Qué es lo que ocultas? —La voz de mamá se sintió como un hielo quebrándose fría y dura,
Ella sospechaba que algo malo estaba pasando, Yo era una bomba a punto de estallar.
—Nada, mamá —respondió Li