Capítulo 48
No quiero que él se acerque más. No quiero que su presencia siga abriendo las heridas que me tomó tres años aprender a ignorar.
Por eso, con el corazón latiendo y mi cuerpo temblando como si fuera gelatina, le pido que olvidemos lo que hay entre nosotros.
—Acepta mi rechazo, Xavier. Vive tu vida con Gabriela y el hijo que tienen. Déjame seguir con la mía. Tengo una manada que liderar, quiero ser feliz.
Pero él no lo puede entender, Niega con la cabeza y su cuerpo se tenda. Sus mano