Paris frunció el ceño. Esa vibración insistente no era la de alguien irrelevante; reconocía el tono urgente cuando lo escuchaba. Andrew, sin embargo, dejó el teléfono escondido en su saco, como si fuera una simple molestia.
—Decías que no era importante… —murmuró ella, cruzándose de brazos para intentar encerrarse en sí misma, aunque su cuerpo traicionaba esa barrera con un sutil estremecimiento.
Andrew dio un paso hacia ella. Un solo paso, pero suficiente para que el aire cambiara de temperatu