Mundo ficciónIniciar sesiónLa tumba de mi padre estaba vacía.
Las palabras permanecieron suspendidas sobre la sala del Consejo, demasiado grandes para caber dentro de una sola frase.
Miré la placa funeraria partida.
Aldren Veyra.
Había leído ese nombre en libros, documentos y cartas que mi madre nunca quería mostrarme. Lo había pronunciado delante de su retrato durante ceremonias familiares. Había depositado flores sobre su tumba cada aniversa







