Mundo ficciónIniciar sesiónLa cuarta cláusula ardía sobre el contrato matrimonial.
La heredera entregará al Alpha cuando su padre reclame la deuda.
Nadie respiró.
Las palabras estaban escritas con sangre fresca, pero la magia que las rodeaba era antigua. Más antigua que nuestro matrimonio. Más antigua incluso que el papel sobre el que Kael y yo habíamos firmado.
Kael extendió una mano hacia el contrato.
—No lo toques &mdash







