El rostro del enemigo (2da. Parte)
El mismo día
Cerca del estrecho de Messina, Sicilia
Oriana
Ser jefe no es solo dar órdenes, ni sentarse a cosechar aplausos cuando todo sale bien. No se trata de mandar desde la distancia con una copa en la mano y los pies sobre el escritorio. Ser jefe de verdad significa estar ahí cuando las cosas se desmoronan, cuando el caos golpea la puerta y todos miran buscando a alguien que no tiemble. Significa responder por tu gente. No usarla como escudo. Asumir los errores como propios, incluso cuand