CAPÍTULO 39
ANTONELLA SALVATORE
¡Vamos a tener un bebé, un cachorrito!
La reacción de Emiliano me hace feliz, muy feliz, y no queda ninguna duda del hombre maravilloso que es. Algo que no pasó desapercibido de todo esto es que se liberaría del compromiso. Pienso preguntar, pero Emiliano se levanta como un resorte del sillón tomándome de la mano, haciéndome levantar también.
—Vamos, arréglate, que vamos a salir —Y ese arrebato de él me asusta y me emociona al mismo tiempo.
—¿A dónde vamos? —preg