Capítulo 32
MEGAN SALVATORE
Cena de compromiso, conociendo a mi prometido, mi futuro esposo.
En la gran casa, todo el día fue de ajetreo. Las empleadas de un lado a otro, limpiando y verificando que todo estuviera en perfecto estado, detallando hasta lo más mínimo, como se dice por aquí, de punta en blanco.
Imagino que, por la ocasión, sacaron las vajillas de porcelana japonesa, que viene siendo una reliquia que todavía se conserva, las copas de cristal, cada una ocupando una función —vino, cha