~ Ónix
Mis dedos se deslizan por su frente, a través de los mechones de cabello aún húmedos que aparto de su sien.
Sienna dormita tranquilamente, con sus labios carnosos separados y su respiración profunda.
Mi mirada se desvía hacia el moretón morado azulado que se ve bajo su piel. Le tapa el ojo, acompañado de un bulto desagradable en el pómulo, casi cubierto por la venda.
La rabia asesina hierve bajo la superficie de mi calma.
Tengo que recordarme que Sienna está en casa. Está a salvo.
Y Kayn