~ Siena
La luz del amanecer me persigue a través del césped cubierto de rocío, mientras mi aliento se nubla frente a mí.
Una figura acecha justo donde siempre nos encontramos. Tiene los hombros encorvados, una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo lo que esté fumando.
"Me sorprende que hayas venido", comenté mientras me acerqué.
Un último vistazo a la mansión me muestra que no me siguen. Todos siguen durmiendo, lo que me da un pequeño margen de tiempo para encontrarme con este hombre.
Su ca