UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 5: Las pequeñas cosas de la vida
KYLE LYNCH
La noche cayó y mi mirada no dejaba de pasearse entre la ventana y el sofá-cama pegado a la pared. ¿Dónde estaría Tina? Cuando pregunté al mayordomo, supe que rondaba por los jardines, pero… ¿estaba tan molesta como para no regresar? Mi propuesta… ¿sería motivo suficiente para que se quisiera ir y abandonarme? —Carajo… —refunfuñé clavando mi mirada al techo y peinando mi cabello hacia atrás cuando la puerta se abrió.
Parecía que la había invocado. Se asomó nerviosa y avergonzada, co