UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 4: Motivos para vivir
TINA WILLIAMS
Kyle se inclinó hacia delante y puso su mano en la mesa, con la palma hacia arriba, esperando a que la tomara, mientras la melancolía se apoderaba de su rostro.
—Tina, sé que mis planes no te agradan… —dijo en un susurro y, en cuando puse mi mano sobre la suya, comenzó a acariciarla, siguiendo mis venas y tendones como si los dibujara sobre mi piel—. En estos años has sido positiva por los dos, entre más miserable me volví, más alegre te querías mostrar. ¿Recuerdas cuando me caí