RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 11: Una rubia en su vida
FINN LYNCH
—¿Cómo podría odiarte tu tía? —pregunté estirando mi mano hasta acariciar su mejilla. ¡Cómo me encantaba verla sonrojarse! Me sentía importante para ella.
Sus ojos se clavaron en el pasado, para después concentrarse en mí y en mi tacto, haciendo que mi estómago se escondiera, retorciéndose nervioso mientras mi corazón se aceleraba. Acercó su mano y con la punta de sus dedos acarició mi mejilla, dejando mi piel ardiendo—. No dormiste bien.
Cambió de tema sutilmente y decidí no pr