IDRIS LYNCH
Ni siquiera pude responder, cerré mis ojos con fuerza y cubrí mi boca mientras lloraba, luchando contra el dolor de mi garganta y los espasmos que sacudían mis hombros al no poder controlar mi llanto. Cuando me di cuenta, Liam me envolvió en un abrazo, consolándome con ternura y acariciando mi cabello.
—Lo siento, no soy muy bueno intentando ser romántico —dijo en un susurro mientras limpiaba mis lágrimas con paciencia y dulzura.
—Sí quiero —contesté abrazándome con más fuerza a su