ANNIE TAYLOR
—Ella estaba en peligro de muerte y él accedió a buscarte —continué—, silencié la llamada y te mentí. Salió mejor de lo que esperaba, pues los mandaste a la mierda antes de pedirme colgar. No fui consciente de lo que hice hasta que noté que no estabas en casa y empecé con la labor de parto. Te llamé y no contestaste. Me sentí tan sola como Idris podría sentirse en ese momento, aunque ella la estaba pasando peor. Tal vez creyó que eran sus últimos momentos en la tierra y quería vert