Mundo ficciónIniciar sesiónEVAN LYNCH
Llegué más temprano que otros días y cuando atravesé la oficina me encontré a Idris con la mirada clavada en la ventana, disfrutando de la vista, mientras yo disfrutaba de verla a ella. Esa cascada de fuego que componía su melena caía con elegancia por su espalda hasta su cintura en retorcidos quiebres que brillaban cuando la luz los acariciaba. Sus ojos azules eran tan claros q







