58. ¡Maldita!
Leonardo
La semana pasó volando. Lo único que logré fue hablar con Marcos, pero casi no quiso comentar nada. En varias ocasiones lo escuché nervioso y estuve a punto de preguntarle qué estaba sucediendo, pero me aguanté las ganas. Llevaba toda la semana sin hablar con Zaira; no sabía cómo estaba, no se había comunicado conmigo. Cuando le pregunté a Marcos, solo me dijo que sería mejor hablar cuando regresara y que me preocupara más por lo que estaba haciendo. Mi hermana Griselda y María ya se e