51. Terrible situación.
Zaira
—Te quedarás aquí con tu madre. Por ahora no podré venir a verte.— sugiere Leonardo.
Asentí sin más. No tenía caso responderle; de todos modos, él no planeaba dejarme, pero yo sí deseaba hacerlo, él queria tenerme de su amante nada mas y que mas podría ser.
Se acercó y me dio un beso en los labios. Ni siquiera me inmuté en devolvérselo.
—Marcos estará vigilando. Cualquier cosa, no dudes en llamarme.
—Sí —respondí sin emoción.
Suspiró, irritado, y salió de la suite.
Cerré los ojos con el d