51. Terrible situación.
Zaira
—Te quedarás aquí con tu madre. Por ahora no podré venir a verte.— sugiere Leonardo.
Asentí sin más. No tenía caso responderle; de todos modos, él no planeaba dejarme, pero yo sí deseaba hacerlo, él queria tenerme de su amante nada mas y que mas podría ser.
Se acercó y me dio un beso en los labios. Ni siquiera me inmuté en devolvérselo.
—Marcos estará vigilando. Cualquier cosa, no dudes en llamarme.
—Sí —respondí sin emoción.
Suspiró, irritado, y salió de la suite.
Cerré los ojos con el deseo de gritarle en la cara que ya no quería estar más con él. Que, aunque lo amara, no pensaba seguir siendo la mujer oculta de un hombre que me mantenía a la sombra. ¿Con qué propósito? Aún no lo tenía del todo claro, aunque en el fondo sí lo sabía, miedo a que el mundo supiera que iba a tener un hijo suyo y tenía miedo de ser tachado.
Dejé que me besara, luego sonrió y acarició mi vientre antes de marcharse. Me quedé sentada, observando la puerta por donde había salido. Tenía que buscar la ma